21.9.16

VIBOREANDO I: EL CRÍMEN DE LA MADRE CHUNGA

¡Hola!


Empezamos con esta nueva sección a la que he querido llamar Viboreando, ¿por qué? Porqué en ella sacaré a pasear mi lengua viperina y no voy a dejar títere con cabeza
¡Con lo que os gusta a vosotros que me ponga a criticar! Jijijiji. Eso si, siempre desde el humor y el respeto, vale esto último no prometo cumplirlo.

En esta sección me quejaré de situaciones en las que me he encontrado, de personas - generalizando - y  de sus conductas, de youtubers/bloggers que no me caen bien, de noticias que me pongan nerviosa. Me quito la máscara de happy flower y saco mi yo más chungo.

Y como este es mi blog y aquí mando yo - vale y vosotras de vez en cuando - ¡empezamos!


Quien me conozca y me haya visto recientemente, es posible - más que posible - que le haya contado esta historia ya. Sí, soy así, si veo una injusticia no me callo y lo chillo, y me pongo histérica también, pero eso que quede entre nosotros.

Pues eso es lo que ocurrió hace unas semanas. Salíamos felices L* y yo de haber ido al Acuario de Barcelona, que casualmente el post del Aquarium salió el martes... te dejo el link por si no lo has visto..., ¿pero menuda casualidad eh?. 

Pues bien, a lo que iba, salíamos finalmente del Aquarium y nos encontramos a unos amigos. Decidimos ir a dar una vuelta por el centro comercial que queda al lado - ¡viva el Maremagnum!-. Para los que no lo conozcáis es un centro comercial de tamaño medio pero que siempre esta a petar de gente puesto que abren de lunes a domingo - el sueño de cualquier shopper -, así que nos decidimos a dar una vuelta para que yo mirase alguna funda del móvil -que os hablaré también de este tema y mi obsesión por ellas - y tomarnos un heladito si se terciaba. 

En esas estábamos, pasando entre el gentío y nos dirigimos hacía la puerta para ir a tomar algo a La Plaza Real - que vaya casualidad, de esta plaza también hay post ☺- y, de repente, un mogollón de gente y un caminito muy estrecho por el que pasar. 

Como buenos ciudadanos, conciudadanos y todo lo que indique ser de un lugar, nos pusimos bien arrambaítos al lado derecho - pues de siempre se ha hecho así, ir por tu derecha -, meter barriga para no ocupar tanto y pasar entre un puesto de helados naturales y todo el mogollón de gente que debían estar viendo algo bien interesante, porqué de allí no se movía ni Dios.

Y entonces apareció ella, una muchacha de unos 30 años, muy delgada y con un carrito en el que portaba una niña de unos dos o tres años. En cuanto la vimos nos arrambamos más hacía la pared pero a la señora no le bastó eso y atropelló el pie de L*. Él obviamente se medió cabreó porque la madre no le había ni siquiera pedido disculpas - que oye, si atropellas a alguien con un carrito que menos que pedir disculpas -y L* me lo contó en un breve espacio de tiempo, tan breve que aun no se había lejado. 

Total, que yo ni corta ni perezosa y con la pedazo de boca que tengo, no se me ocurrió otra cosa que decir "Joder, al menos una disculpa hubiese estado bien", aunque me dirigí a L*.

Y entonces la señora del carrito mega evolucionó y se convirtió en La Madre Chunga. Se giró hacía nosotros y empezó a decirnos que, si veíamos que venía un carrito nos teníamos que apartar, que si le había pisado que se aguantara, que no sé que... Nosotros ya le dijimos que no le había dado tiempo a apartarse, la gente se iba abriendo paso ante la señora y a L* aun ni le había dado tiempo que la tipa le invistió.

En fin, que no nos quisimos poner a su nivel porque iba con una niña pequeña y todo, pero ¡menudo ejemplo para su hija! Si eso lo hace en un Centro Comercial petado de gente y cuando no lleva la razón... no me imagino los chillidos y lo histérica que será en su casa.

A todo esto deciros que yo pasé el resto de la tarde que parecía que me hubiesen metido en una olla a 100º, rojíta perdida de la mala hostia, quejándome de La Madre Chunga y soltando improperios sobre esa clase de comportamiento.

Porque si, podemos viborear, pero una cosa es hablar con los amigos o hacerlo en plan coña y otra es ponerse como una maldita histérica y faltar al respeto a los demás sin ni siquiera conocerlos.

¡Suerte que no me pisó a mi! Si no igual la sección se llamaría Obelisqueando.

2 comentarios :

  1. Nena, como tu has dicho, no vale la pena ponerse a la altura de esa "señora" y tranqui, yo me hubiera puesto igual que tu al contestarme ella sin tener ninguna razón. En fin, cada vez estamos menos civilizados y la paciencia se va a pique. Por cierto, no había visto ni este ni el post del aquario todavía (matame, de verdad) jajajaja

    Millones de besos ♥

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    1. Jajaja no te mato no!
      La verdad es que pienso que si no tiene educación en publico en privado tampoco lo tendrá... Lo siento por ella.

      Millones de besooos

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